Consejo de Viernes: Cuando la limosna es grande..

En mi Consejo de Viernes de esta semana, voy a comentar sobre 3 cosas que me hacen desconfiar mucho a la hora de comprar productos de cosmética.

Sobre Precios

Si hay algo que me detiene mucho a la hora de comprar un producto es el precio. Especialmente cuando es muy caro…desmedidamente…cuando no deberían.

Es decir, entiendo que si el producto es importado pueda ser costoso, por lo que cuesta traer un producto a este país con un dólar por las nubes y una inflación galopante. También puedo perdonar a una marca de remombre internacional que destine mucho dinero en formulaciones, packaging o publicidad. Aunque nada de todo esto garantice que el producto sea bueno, puedo llegar a comprenderlo.

De hecho, sobre esto comenté el otro día en mis stories, que hay estudios que explican porqué a veces “engañamos a nuestra mente” acerca de justificar o no la compra de un producto.

El placer está relacionado 100% al valor de lo que compramos. Usar algo caro, nos hace sentir que valemos mas. Y aunque parezca mentira, puede que el producto sea idéntico a uno mucho más económico, pero solo por el precio elevado sentimos (y nos convencemos) que es mucho mejor.

Y ese es mi punto. Siento que a veces las marcas nuevas abusan de eso. Justificando la exclusividad o un nicho de mercado, nos venden algo muy caro, solo para que pensemos que es muy bueno. 

Así que al menos para mi, cuando algo es demasiado caro sin mucha razón aparentemente, a mi no me da bueno, me da verso.

Sobre Promesas

Al igual que los precios excesivamente caros, las promesas exageradas también me generan sospechas. Hay muchos productos que parecen del tipo “Llame YA” como en esos programas de TV que venden.

Nada es milagroso. Nada va a salvarte de la noche a la mañana. Si sos gorda, solo se puede bajar peso comiendo bien y haciendo ejercicios. Si tenés arrugas pronunciadas, solo el bisturí o los rellenos te pueden ayudar. Todo lo demás son minimizantes, alicientes para mejorar en apariencia. Pero nada es un milagro. Desconfío.

Productos Réplica

Por último, y con el perdón de la expresión, pero si hay algo que “me la baja” a la hora de comprar un producto es que sea una réplica de otra marca. Me vuelvo loca. ¿Por qué hacen una cosa así? Porque pasa de ser algo aspiracional a algo burdamente copiado.

Quizás el producto es bárbaro y por el solo hecho de ponerlo en una presentación idéntica a una marca reconocida, hace que ya me parezca una berretada. No me dan ganas de probarlo.

Así que ya saben chicas…como dice el dicho…cuando la limosna es grande…hasta el Santo desconfía.

 

 

 

Anuncios

7 Comentarios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s